postheadericon Furiosa Escandinavia - Fragmento

DRAMATIS PERSONAE

ERIKA M.
BALZACMAN
LUCAS
SONIA / AGNES

Ensoñación para cuatro intérpretes, una sombra y un gato.


CAPÍTULO UNO

En el que ERIKA M. disuelve
la realidad en un mapa
de carreteras


Un hombre ha muerto. Ha muerto por una historia. Una historia, también, que ya he olvidado. Un libro que leí hace años dice que la memoria es como un perro, un perro al que le tiras un palo y te trae cualquier cosa.
Este relato se inicia como se inician las historias de amor. Un chico conoce a una chica, en el mundo real, y después... Eso pensaba. Que nuestra historia había sido real, que era una historia de amor real, de aquellas que los padres cuentan a sus hijos. Hijos, qué ironía... ¿Te acuerdas? Entonces pensaba que era nuestra, que nos pertenecía tanto como nuestra voz y nuestro cuerpo. Aunque ahora, con toda esa nieve negra en mi cabeza, no estoy segura de si esta historia fue real o si en cambio la he inventado.
Pero, dime, tú que has conocido el mundo y que has viajado por sus emociones, ¿es que acaso la realidad se ofrece siempre clara? ¿Es que es simple y no compleja? ¿Crees que la realidad se muestra como las páginas de un libro o se despliega, más bien, como un mapa —un mapa de carreteras— que es difícil de abrir, difícil de interpretar e imposible de volver a plegar?
Este relato comienza aquí, en un lugar conocido, pero terminará en una ciudad de nombre extranjero, al final de uno de esos mapas imposibles. Una ciudad cuyo nombre tampoco recuerdo. Solo recuerdo que, al principio, mucho antes de que llegaran las tinieblas, yo te amaba y tú me dejaste.
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