postheadericon Iván - Fragmento

DRAMATIS PERSONAE

IVÁN - 17 años
ÁLVARO - 45 años, su padre
MARTA - 50 años, profesora de Iván
LUNA - 16 años, amiga de Iván
RAFAEL - 60años, Jefe de Estudios del instituto donde estudian Iván y Luna

La acción se desarrolla en el extrarradio de una gran ciudad española, en la actualidad


I

Sala de espera de una comisaría. Un hombre de unos cuarenta y cinco años aguarda sentado en un banco. Es el padre de IVÁN. Su mirada está fija en algún lugar vedado a las intromisiones ajenas: un espacio interior que se intuye desolado y opaco. Sus hombros rehúyen la pared hostil de la comisaría: resbalan hacia delante, como si se dejaran caer cuesta abajo por una pendiente de años acumulados. Entonces el hombre se da cuenta de que ya no está solo. Se levanta del banco y avanza. Tropieza. Avanza de nuevo. Se detiene: descubre que no es capaz de articular palabra... Da una profunda bocanada de aire. Después de retenerlo unos segundos, se decide: escucha, con distancia extrañada, el sonido de su propia voz.

ÁLVARO
Buenas noches, agente. Me llamo Álvaro Láinez. Vengo a denunciar a mi hijo


II

Tres semanas antes. Una mañana a mediados de abril. Despacho de Jefatura de Estudios en el instituto donde IVÁN y LUNA cursan Bachillerato. No puede decirse que se trate de un lugar frio, pero el predominio de papeles y carpetas impone un aire de burocracia que neutraliza cualquier detalle personal en la estancia. RAFAEL, el Jefe de Estudios, escucha a MARTA, profesora y tutora de IVÁN, tan interesado como atento a no realizar, por ahora, ningún comentario que pueda alterar aún más a su colega. RAFAEL es un tipo enjuto, cuya cuidada imagen formal parece ofrecer el porte y la seguridad que nunca emanarían por si solas de su envergadura física, más bien escasa. El hombre sujeta en una mano una hoja de papel manuscrita por IVÁN. MARTA se yergue ante él con cierto aire provocativo en la actitud —es una mujer fuerte, aunque ella misma lo dude a veces— y con la mirada entre irónica y decepcionada de quien sospecha que no es tenido en consideración.

MARTA
Dime solo sí o no.

RAFAEL
Marta /

MARTA
¿Vas a protegerme igual?

RAFAEL
No hace falta que exageres.

MARTA
¿Por pedirte que intervengas y resuelvas un problema? ¿Por eso exagero? ¿No puedo acudir a mi Jefe de Estudios cuando ya no sé qué hacer con un auténtico impresentable? ¿Puedo esperar tu ayuda o la reservas solo para ese monstruo?

RAFAEL
La confianza no te da derecho a hablar así.

MARTA
La confianza es lo único que me permite hacerlo.

RAFAEL
Iván es inteligente y /

MARTA
Ábrele un expediente.

RAFAEL
Marta /

MARTA
¡Un expediente, una expulsión, algo tajante!

RAFAEL
Cálmate /

MARTA
El señorito Iván Láinez es inteligente, sí, y por eso mismo es consciente de todo lo que dice y hace. (El hombre desvía la mirada a la hoja que tiene en la mano.) ¿Crees que yo merezco eso? ¿Cuántas veces he venido a quejarme desde que empezó el curso? ¿Por qué tengo que soportar que un alumno cuestione mi trabajo y se burle de mí constantemente?

RAFAEL
Escucha /

MARTA
¿Vas a pedirme, que ceda otra vez?

RAFAEL
Por favor /

MARTA
Si no lo hubiera hecho hace quince días es muy posible que ahora /

RAFAEL
Muy bien, Marta, de acuerdo: le abrimos un expediente. (Pausa.) O lo expulsamos directamente, por qué no. ¿Dos semanas? ¿Un mes? Si quieres consideramos esto como una falta muy grave y junto con el expediente promovemos el traslado de Iván a otro centro, ¿te parecería mejor? Nos lo quitamos de encima, alguna plaza habrá por ahí perdida, a pesar de las alturas de curso a las que estamos, si no es en este barrio, pues en otro: cuanto más lejos, mejor. Adiós, Iván. Adiós, problema. ¿Eso es lo que quieres?

MARTA
(Mantiene la mirada a RAFAEL.) ¿Se supone que debo sentirme culpable?

RAFAEL
Sincérate con Iván. Acércate, rompe el bloqueo, tú eres la adulta. ¿Has vuelto a hablar con él? ¿Le has citado a solas?

MARTA
(Asiente.) Ni siquiera apareció.

Pausa.

RAFAEL
No puedo tomar decisiones que empeoren una situación ya de por sí muy difícil, Marta. La familia de Iván /

MARTA
Ah, no, ahórramelo, por favor. Por lo menos, ahórrame la historia. Me basta con andar por los pasillos y hablar con mis compañeros. ¿Tú no escuchas en las juntas de evaluación cómo viven muchos de nuestros alumnos? No necesito que me cuentes más. Este barrio está llenito de hombres y mujeres que creyeron tener algo y que por eso mismo llegarían a tenerlo todo, pero ahora yo no veo más que restos, desde que cerraron las fábricas y el polígono se vino abajo este barrio está perdido, solo hay restos, por todas partes, gente como, como… como expulsada de su propia vida... ¿Qué tiene de especial Iván? En medio de este naufragio, el señorito Iván Láinez intenta agarrarse a una tabla como todos los demás, pero eso no justifica /

RAFAEL
¿Cuál es la tabla?

MARTA
¿Eh?

RAFAEL
La metáfora es tuya. ¿A qué tabla se agarra Iván para mantenerse a flote? Naufragios aparte, perder a una madre no es algo por lo que pase todo el mundo a los dieciséis años.
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